
Javier Fernández abrió el marcador de trofeos en Ciudad Real con una oreja en una tarde marcada por el recuerdo al ganadero Santiago Barrero y las buenas sensaciones de Aparicio Romero
La feria taurina de Ciudad Real arrancó con un sentido tributo a Santiago Barrero San Román, cuya ausencia estuvo presente durante toda la novillada. La ganadería de Toros de San Román lució crespón negro en señal de duelo, en un festejo que combinó momentos de interés con dificultades a la hora de rubricar las faenas con la espada.
Javier Fernández fue el único novillero que consiguió pasear un trofeo. Lo hizo tras una actuación que encontró premio en su primero, mientras que Aparicio Romero dejó apuntes de calidad y un concepto que invita a seguir su evolución. Ambos, alumnos de la Escuela Taurina de Ciudad Real, fueron dos de los nombres propios de la tarde.
Adrián Reinosa completó la terna en una novillada de presentación correcta y comportamiento desigual. El encierro ofreció distintas opciones a los novilleros, aunque el sexto, sin entrega, redujo las posibilidades de lucimiento.
Antes de que comenzara el festejo, el público guardó un minuto de silencio en memoria de Santiago Barrero San Román. El homenaje tuvo también un reconocimiento institucional: Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación, entregó una placa conmemorativa a la viuda del ganadero.
El gesto puso de manifiesto el recuerdo y el respeto hacia una figura vinculada al mundo del toro. La divisa negra que lucieron los novillos acompañó durante toda la tarde ese homenaje.
Javier Fernández fue quien logró traducir en trofeo las opciones de su lote. Su primer novillo le permitió construir una actuación que terminó con una oreja, concedida después de escuchar un aviso. Fue el resultado más destacado del festejo y el único trofeo que llegó a las manos de los tres actuantes.
Con el quinto, el novillero volvió a intentarlo, pero la suerte suprema condicionó el resultado. La faena concluyó con una ovación tras dos avisos, sin que pudiera repetir el éxito de su primera intervención.
Aparicio Romero también dejó motivos para la atención. El joven novillero mostró una manera de interpretar el toreo que encontró respuesta en los tendidos, aunque no consiguió redondear su actuación con la espada.
Frente a su primero recibió una ovación después de un aviso. Con el sexto, el ejemplar más deslucido de la tarde, apenas encontró opciones para desarrollar su concepto y terminó escuchando silencio.
Su paso por el ruedo dejó, no obstante, una impresión favorable por las formas y la intención mostradas, aspectos que tendrán que ir acompañados de mayor acierto con los aceros para convertir las sensaciones en resultados.
Adrián Reinosa abrió y cerró su participación sin conseguir reconocimiento del público. En ambos turnos escuchó silencio después de un aviso, en una tarde en la que no logró encontrar la fórmula para sacar mayor partido a sus oponentes.
La novillada de Toros de San Román, bien presentada y de juego variado, tuvo en el tercer ejemplar, lidiado como sobrero, uno de sus puntos de mayor interés. El sexto, por el contrario, fue el más complicado para el lucimiento.
En el apartado de las cuadrillas, Francisco Rodríguez y Miguel Ángel Ramírez se desmonteraron tras parear al quinto, mientras que Jesús de Natalia hizo lo propio después de intervenir en el sexto.
Con un tercio de entrada y una tarde marcada por las altas temperaturas, Ciudad Real inauguró su feria taurina con una novillada de resultados discretos, pero con algunos detalles que merecieron atención.
El trofeo de Javier Fernández fue el balance numérico de la jornada. Las buenas sensaciones de Aparicio Romero aportaron otro motivo de interés, mientras que el homenaje a Santiago Barrero dio al festejo su dimensión más emotiva.
Ciudad Real. miércoles, 19 de agosto. segunda de abono de la Feria de la Virgen del Prado. Un tercio de plaza, en tarde calurosa.
Toros de San Román. Novillos bien presentados y de juego variado, con un tercer ejemplar destacado lidiado como sobrero. El sexto resultó deslucido.
silencio tras aviso y silencio tras aviso.
oreja tras aviso y ovación tras dos avisos.
ovación tras aviso y silencio.
minuto de silencio al finalizar el paseíllo en memoria de Santiago Barrero San Román. Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación, entregó una placa conmemorativa a la viuda del ganadero. Se desmonteraron Francisco Rodríguez y Miguel Ángel Ramírez en el quinto, y Jesús de Natalia en el sexto.





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