
Jesús Herrera se impone en el II certamen José Ruiz Calatraveño con cuatro orejas en una tarde de diez trofeos, en la que Juan Robles y Rodrigo Villalón también salieron a hombros.
La Feria de la Virgen del Prado de Ciudad Real comenzó con una jornada de marcado acento triunfal. La final del II certamen José Ruiz Calatraveño reunió a tres novilleros con ganas de destacar, una ganadería que ofreció un excelente resultado y una afición que ocupó media plaza en una tarde de agradable temperatura. El balance final fue de diez orejas y tres salidas a hombros.
El nombre propio del festejo fue el de Jesús Herrera, novillero peruano formado en la escuela taurina de Ciudad Real, que se proclamó vencedor del certamen después de conseguir cuatro orejas. Su actuación, marcada por la entrega y la solvencia, le permitió aprovechar las posibilidades de los dos erales que le correspondieron.
Herrera mostró recursos y determinación durante toda la tarde. Supo mantener el nivel en sus dos intervenciones y rubricó una actuación que refuerza su candidatura a afrontar nuevos compromisos en su trayectoria como novillero.
La afición local también tuvo motivos para celebrar la actuación de Juan Robles. El novillero ciudadrealeño se entregó ante sus dos oponentes y encontró recompensa a su disposición durante toda la lidia, tanto con el capote como con la muleta.
Su balance fue de tres orejas, después de cortar una en su primer turno y sumar dos más en el segundo. Robles aprovechó la oportunidad de presentarse ante sus paisanos para firmar una actuación de carácter y ambición, contribuyendo de forma decisiva al ambiente de triunfo que presidió el festejo.
Rodrigo Villalón, el más joven de los tres participantes, también dejó su sello en la final del certamen. El alicantino fue de menos a más y encontró en el sexto eral el escenario para desarrollar los pasajes de mayor calidad artística de la tarde.
Su actuación final destacó por la clase de los muletazos y por una expresión que aportó un matiz distinto a una jornada dominada por la efectividad y la obtención de trofeos. Villalón cortó una oreja en su primer turno y consiguió las dos del último novillo, cerrando su participación con tres apéndices.
Los tres novilleros abandonaron la plaza a hombros, después de una final que cumplió con las expectativas y puso en valor el trabajo de los jóvenes valores del escalafón.
El buen comportamiento de los erales de Manuela Patón fue uno de los elementos determinantes del espectáculo. Los animales, bien presentados y de buen juego en líneas generales, ofrecieron opciones para que los tres novilleros pudieran expresar sus cualidades y construir faenas con argumentos.
La combinación entre el juego del ganado y la disposición de los actuantes propició una tarde de alto rendimiento artístico y numérico, con diez orejas concedidas y un ambiente favorable en los tendidos.
Al término del festejo, el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, hizo entrega a Jesús Herrera del reconocimiento que le acredita como triunfador del II certamen José Ruiz Calatraveño.
La apertura del abono de la Virgen del Prado deja un balance positivo para la programación taurina de Ciudad Real. La respuesta del público, el resultado ganadero y la actuación de los tres novilleros marcaron el inicio de una feria que continuará del 19 al 21 de agosto.
La segunda parte del ciclo contará con dos corridas de toros en las que está prevista la presencia de figuras del toreo, además de una novillada picada. La cita de julio deja así el listón alto para la continuación de una programación que busca mantener el interés de los aficionados.
Ciudad Real. Domingo, 26 de julio de 2026. Final del II certamen José Ruiz Calatraveño. Entrada: Media plaza, en una tarde de temperatura agradable.
Erales de Manuela Patón, bien presentados y de buen juego en líneas generales.
Dos orejas y dos orejas tras aviso.
Oreja y dos orejas.
Oreja y dos orejas.
Jesús Herrera, que recibió el premio de manos de Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación de Ciudad Real.
Diez orejas y salida a hombros de los tres novilleros.




